Studio Ghibli

El estudio de películas de animación japonés es sin lugar a dudas uno de los grandes influyentes en su ámbito, y aunque el Studio Ghibli ha realizado cortometrajes, anuncios e incluso videojuegos, en este breve artículo vamos a centrarnos en lo más conocido: sus películas de anime, en las que siempre se desprende mensajes de conciencia.

Para comprender el alcance del estudio basta decir que existe un museo dedicado que acoge a más de medio millón de visitantes cada año, para 2022 se abrirá en Nagoya un parque temático, la mascota del estudio apareció en Toy Story 3 y South Park, ha recibido numerosos galardones, una especie de onicóforo recibió el nombre de Eoperipatus Totoro, han recibido tributos en numerosas películas y series como Los Simpsons, y podríamos seguir, pero ha quedado claro el nivel que ha traído Ghibli a la industria.

En mi opinión, las películas imprescindibles de visualización son (orden según fueron publicadas):


La tumba de las luciérnagas (1988). Dirigida por Isao Takaha, es la segunda película del estudio y posiblemente la más triste. Ambientada en el Japón en la Segunda Guerra Mundial, relata la supervivencia de dos hermanos tras la muerte de su madre. El que sea la adaptación de una novela casi autobiográfica de Aiyuki Nosaka carga a esta película más con ese poder para reflexionar sobre las guerras.

 


Mi vecino Totoro (1988). La tercera película del estudio y la segunda de Miyazaki nos presenta una historia de imaginación y fantasía entre dos hermanas. Una película que nos ha dejado la escena más conocida del anime: la niña esperando el autobús. Esta película catapultó al éxito internacional al estudio haciendo a Totoro mascota oficial. Aunque hay un drama de fondo con la madre enferma, la película logra transmitir la alegría e inocencia en todo momento. En esta película aparecen los susuwatari que más tarde aparecerían en El viaje de Chihiro.


La princesa Mononoke (1997). La décima película también dirigida por Miyazaki presenta una fuerte crítica al trato que hace la humanidad con la naturaleza. Se muestra la pelea entre los espíritus guardianes del bosque y el ser humano, y hasta dónde puede llegar nuestra ambición por el avance de la tecnología y por conseguir el poder. Es la película más violenta del estudio y que es capaz de mostrar multitud de temas sin parar la acción: guerra, amor, política, traición…


 

El viaje de Chihiro (2001). Una de las mejores películas de la década del 2000. Treinta y cinco premios entre los que destacan un Óscar (única película de anime en conseguir uno) y un Oso de Oro. No hay nada que hablar de la decimosegunda obra de Ghibli. Simplemente una película para disfrutar gracias a Miyazaki, que es capaz de crear nuevos mundos con gran detalle y colorido.

 


El castillo ambulante (2004). La decimocuarta película recibió 15 galardones y una nominación a los Óscar. Miyazaki adapta la novela homónima de Diana W. Jones, en la que para él es su obra preferida para ahondar en temas cruciales como el pacifismo, lealtad, juventud y amor. Una oda a la vida que vale la pena ver para recordar que si bien en algún momento moriremos, tenemos que apreciar y aprovechar el regalo de vivir.


El viento se levanta (2013). La única película del estudio que no presenta elementos fantásticos. Basada en el libro del mismo nombre de Tatsuo Hori, cuenta la historia del ingeniero aeronáutico Jirō Horikoshi desde su juventud hasta su madurez en la que desarrolla el famoso caza Zero mientras tiene que compartir su amor por los aviones con el amor a su esposa. Esta película también fue nominada a los Óscars, siendo la tercera vez que Miyazuki es nominado y que perdería frente a Frozen: El reino de hielo.


También recomendaría ver, pero que dejaría en otro top:


Nausicaä del Valle del Viento (1984). Realizada antes de que existiera el estudio, se considera parte de él, ya que gracias a su éxito se creó Studio Ghibli. Dirigida por Miyazaki, la película es la adaptación del manga homónimo escrito por él mismo. Muestra la historia de Nausicäa, princesa del Valle del Viento, en un mundo postapocalíptico en el que la gente trata de sobrevivir luchando contra insectos gigantes. Nausicäa se enfrentará al reino de Tomekia para intentar detener que se hagan el control con un ser con el que erradicar el Bosque Contaminado. Miyazaki muestra su amor a la naturaleza haciendo una crítica sin tapujos al mostrar que son los humanos los que contaminan el Bosque.


El castillo en el cielo (1986). La primera película del estudio y dirigida por Miyazaki nos trae la historia de dos muchachos que huyen hasta llegar a una fortaleza flotante y descubrir el poder que encierra. Aunque no llega al nivel de Nausicäa, al ser la primera del estudio la incluyo en esta lista por su gran apartado visual.


Nicky, la aprendiz de bruja (1989). Al cumplir los 13 años, Nicky, debe estar un año en otro pueblo como parte del entrenamiento de bruja. Se establecerá con su gato en un gran pueblo costero donde tranajará como repartidora. La película desmitifica el prototipo de bruja que todos tenemos en mente y nos presenta una chica emprendedora e independiente que al final llega a ser una bruja querida por todos. Nada más comenzar se muestra la casa de los padres de Nicky, donde se ve con gran detalle multitud de flores y hortalizas; y es que eso es lo que destaca de esta película de Miyazaki, la sencillez y detallismo de sus bocetos, así como el saber plasmar categóricamente las emociones de una chica de 13 años.


Porco Rosso (1992). La sexta película de estudio muestra la historia de un piloto convertido en cerdo que se gana la vida como cazarrecompensas sobre un hidroavión rojo, que se enfrentará a un piloto mercenario americano contratado por los piratas aéreos cuyos planes son frustrados por Porco. Si la naturaleza es uno de los amores de Miyazaki, aquí vemos otro de ellos: la aviación. Una película que trata tantos temas que es perfecta para ver en familia, ya que no dejará indiferentes a nadie.


El recuerdo de Marnie (2014). La que se pensó que era la última película estuvo dirigida por Hiramasa Yonebayashi y nos presenta una película sobre la depresión y la tristeza en la adolescencia. Su honestidad, sencillez y ternura, así como el toque de misterio hacen que entre en esta segunda lista. Es una de las películas de Ghibli que más me han gustado estéticamente.


Un total de 21 películas han sido producidas independientemente por el estudio hasta ahora. No podía dejar de nombrar el resto de películas, pero que no he incluido como imprescindibles por diversos motivos propios. Recuerdos del ayer (1991) directamente no me acabó de convencer. Tampoco me convenció Puedo escuchar el mar (1993) ni Pompoko (1994) donde se nos muestra como los mapaches se enfrentan incluso a los antidisturbios para proteger el lugar donde viven. Sin embargo, me gustó el carácter jovial y las ansias de cumplir los sueños, así como la música de Susurros del corazón (1995).

El primer “fracaso” taquillero se recibe con la única película realizada íntegramente a ordenador: Mis vecinos los Yamada (1999). Haru en el mundo de los gatos (2002), presenta al barón de Susurros del corazón, pero es una película que le falta algo, no es de extrañar, que sea considerada la peor película del estudio. Me gustó el cambio de era y el uso del 3D en Cuentos de Terramar (2006) pero no llega al nivel para estar en las listas anteriores.. En cambio Ponyo (2008) muestra una historia y escenas tremendas pero cuando Miyazaki te tiene acostumbrado a cierto nivel, las críticas son más grandes y eso ocurrió con este filme que queda eclipsado, aun siendo buena, por sus otras maravillosas obras. Arrietty y el mundo de los diminutos (2010) critica como los humanos terminamos con las especies en una película muy colorida y detallada en la que me dejó con ganas de continuar. En La colina de las amapolas (2011) me gustó como se logra transmitir la energía de los jóvenes y la dificultad del amor entre los dos protagonistas. El cuento de la Princesa Kaguya (2013) muestra una historia preciosa en la que no me gustó la animación. La tortuga roja (2016) es la primera coproducción del estudio y muestra una película con un gran mensaje en la que no se habla ni una sola palabra.

 

¿Te animas a ver alguna película? ¿O ya conocías al Studio Ghibli?

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